Existen dos períodos críticos en el ciclo de producción del olivo:
La primavera (iniciación floral hasta la floración, en los meses de Febrero a Mayo aproximadamente) y el otoño (maduración del fruto, en los meses de Septiembre hasta la recolección). En estos dos períodos el olivo tiene necesidades puntuales de ciertos macro y microelementos que van a ser cruciales en la consecución de una cosecha abundante y de calidad.
Se debe nutrir al olivo con una nutrición equilibrada en nitrógeno, fósforo y potasio por vía foliar que completamente al abonado de fondo tradicional, así como la incorporación de quelatos de Magnesio, complejos orgánicos boratados y microelementos (Zn, Mn, Fe, Mo y Cu).
En primavera, coincidiendo con las pulverizaciones de caldos cúpricos se debe pulverizar al olivar con la siguiente mezcla:
BrioSint H (Abono líquido complejo NPK 10.10.6 con microelementos).
Magam (Quelato líquido de Magnesio).
PerBoril (Complejo orgánico boratado en estado líquido).
Sintex foliar (Abono especial con aminoácidos y microelementos).
En otoño coincidiendo con las pulverizaciones con caldos cúpricos y contra Prays utilizar la siguiente mezcla:
BrioSint A (Abono líquido complejo NPK 5.13.13 con microelementos)
Magam (Quelato líquido de Magnesio).
PerBoril (Complejo orgánico boratado en estado líquido).
Sintex foliar (Abono especial con aminoácidos y microelementos).
Con estos tratamientos conseguimos que en primavera los aminoácidos (Sintex foliar) provoquen una apertura de estomas de la hoja facilitando la penetración de los nutrientes y eventualmente plaguicidas. Los microelementos (Zn, Mn, Fe, Mo, Cu y B) aportados mediante BrioSint H y Sintex foliar vienen a reponer las mínimas pérdidas de estos provocadas por la explotación y producción de cosechas. Estos elementos son muy necesarios para la planta aunque estén presentes en cantidades mínimas en el vegetal. Tanto Sintex foliar como BrioSint H aportan los microelementos en forma de quelatos de fácil y rápida asimilación para el olivo. El equilibrio 10.10.6 es el más adecuado para nutrir foliarmente a la planta en un momento de formación y diferenciación de los meristemos florales (fósforo y potasio son, pues requeridos).
Gracias al Magnesio aportado por Magam, en este momento la maquinaria fotosintética funciona a pleno rendimiento y una carencia de Magnesio puede llegar a manifestarse. El Boro, necesario para la formación de paredes, desarrollo del tubo polínico necesario para la fecundación lo aportamos mediante PerBoril (complejo orgánico boratado en estado líquido) que permite su incorporación rápida y eficaz.
En otoño, el suministro de Magnesio cumple la misma finalidad que en primavera aunque en este caso la maquinaria metabólica de la planta está encaminada a la formación de ácidos grasos y azúcares que serán almacenados en el fruto. El Boro contribuirá a la correcta formación y engorde. El equilibrio 5.13.13 de BrioSint A, más rico en fósforo y potasio redunda en una nutrición adecuada al estado vegetativo de maduración del fruto, favoreciendo la correcta formación de ácidos grasos y restableciendo el equilibrio hídrico en el interior de la planta.
Con la aplicación de este plan de fertilización en el olivo conseguimos un aumento del rendimiento de aceite en la aceituna. Una disminución de las vecerías y por tanto cosechas más uniformes. Se aumenta la cantidad neta de cosecha.
Cantidad y Calidad en la cosecha…. Morera, un completo programa de fertilización para el olivo.